Calavera Muay Thai: Desarrollo y Socialización en el Contexto de la Disciplina
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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El centro Calavera Muay Thai ofrece programas de entrenamiento para niños y adolescentes, donde se promueve el desarrollo de habilidades físicas y psicosociales. La instructora Enriqueta coordina las sesiones, enfocándose en aspectos como la confianza individual y el cuidado mutuo dentro de la práctica de la disciplina.
Contexto y Propuesta de Calavera Muay Thai
Calavera Muay Thai opera como un espacio mantenido mediante el esfuerzo colectivo de sus integrantes. Los responsables del centro consideran el deporte una herramienta para el desarrollo individual y comunitario. En un contexto donde las políticas públicas relacionadas con la educación y la cultura son objeto de discusión, desde Calavera se ha argumentado que la creación de espacios de encuentro y aprendizaje constituye una condición fundamental. Cada entrenamiento se plantea como una oportunidad para que los jóvenes puedan desarrollar confianza, establecer vínculos y adquirir herramientas para afrontar diversas situaciones.
La disciplina del Muay Thai, también conocida como el “arte de las ocho extremidades”, implica el uso de puños, codos, rodillas y piernas como herramientas de combate. Los practicantes de esta disciplina señalan que su enseñanza trasciende el ámbito físico. Afirman que en cada entrenamiento se busca un equilibrio entre el cuerpo y la mente, con el fin de desarrollar la capacidad de gestionar la ansiedad, aceptar errores, mantener la perseverancia ante la frustración y la motivación para reintentar.
El centro Calavera Muay Thai integra diversas propuestas. Estas incluyen el entrenamiento de Muay Thai, así como espacios dedicados a la reflexión sobre feminismos y disidencias, como Kathoey. También ofrece iniciativas relacionadas con el desarrollo mental y físico, como Strongs Minda Builder, impulsado por Hemann y Zammy. Estas actividades complementarias buscan ampliar la experiencia que se ofrece en el gimnasio.
La Metodología Pedagógica de Enriqueta
Enriqueta, instructora en Calavera Muay Thai, quien también se prepara para ser docente de grado, ha integrado elementos de su formación marcial y pedagógica en su enfoque de enseñanza. Su trayectoria incluye la práctica previa de Tae Kwon Do, una experiencia que contribuyó a su desarrollo personal en el ámbito de las disciplinas de combate. Esta combinación le ha permitido generar una perspectiva sobre la enseñanza que entrelaza la disciplina con la empatía y el acompañamiento, donde el esfuerzo se complementa con la confianza necesaria para abordar desafíos.
La instructora Enriqueta basa su método en la consideración de las experiencias previas de los alumnos, observando y escuchando sus necesidades individuales. Respecto a su enfoque pedagógico, ella señala:
“Los niños y las niñas no son un recipiente vacío que yo tengo que llenar con conocimientos. Ellos, a pesar de su corta edad, vienen con vivencias propias, esas vivencias, dependen del punto de vista de cada uno, pueden ser buenas o malas. Yo no pretendo moldear a ningún alumno en base a mis ideales, pero si hay cosas que no negocio. Todos somos diferentes, pero particularmente me concentro en la confianza, en la autoestima y en la actitud. Trabajo mucho la postura en la cual van a enfrentar distintas situaciones, trabajo las palabras que se dicen en voz alta y en su cabeza, también les muestro distintas alternativas para poder solucionar una actividad. Planifico mis clases en base a objetivos que quiero que superen gradualmente, primero les enseño herramientas, luego les presento una situación, les muestro distintas alternativas para resolverlo y busco formar su confianza propia. Para mí, el Muaythai es un deporte en dónde uno se pone a prueba a sí mismo, para poder superarse constantemente. Y no tiene nada que ver con la edad.”
En las clases dirigidas por Enriqueta, el respeto se manifiesta a través de gestos cotidianos, como saludar al ingresar, cuidar los materiales, considerar los tiempos de los compañeros y la capacidad de escuchar, reconociendo que el progreso individual se inserta en un contexto colectivo. Para Enriqueta, la práctica del entrenamiento también implica un aprendizaje de la convivencia.
Sobre la promoción de la autoestima, el cuidado mutuo y el respeto en el entorno del Muay Thai para niños y adolescentes, Enriqueta explica:
“Son tres conceptos claves en los cuales van de la mano, pero a su vez, también los enseñó con ejercicios específicos a cada uno. En las clases de Muaythai, desde que ingresan al gimnasio, hasta saludar a sus compañeros e irse, estoy enseñando el respeto y el cuidado. Traer sus materiales, saludar al entrar, acomodar su calzado, hacer la clase y respetar las normas de convivencia en el tatami. Todo forma parte de una enseñanza y aprendizaje. Realizo ejercicios en los cuales ellos tienen que dialogar, el poder de la palabra en voz alta es muy importante, les da confianza, los hace pensar lo que tienen que decir y tener en cuenta que trabajan en conjunto, es acostumbrarse a la interacción con el otro. La seguridad en lo que hacen, pero respetando y cuidando a sus compañeros es lo más importante para mí.”
En un contexto donde la interacción digital es prevalente, los espacios colectivos adquieren una relevancia particular. Enriqueta considera que el gimnasio ofrece a los jóvenes un entorno para fomentar el encuentro interpersonal.
Impacto Social y Percepciones sobre el Muay Thai
Respecto al rol de una disciplina como el Muay Thai en el desarrollo y la socialización de los jóvenes, Enriqueta detalla su perspectiva:
“Tengo una frase muy presente de Vigotsky, que fue un pensador y psicólogo en el año 1950. Él dijo que “A través de otros, nos convertimos en nosotros mismos”. Yo pienso mucho en esto en base a cómo actuó, el impacto que puede generar en el otro. Primero, me doy cuenta cuándo un alumno estuvo mucho tiempo en frente de una pantalla, sus formas los delatan. Hablo con ellos, realizo ejercicios en dónde puedan identificar el problema. Segundo, mis clases son altamente sociales, estamos constantemente trabajando con el otro, por eso, para mí es muy importante inculcarles hábitos y disciplina. Esto no llega de un día para el otro, se enseña a través de objetivos que ellos tienen que realizar, esos objetivos tienen que ser visibles, tienen que generarse con conciencia, no sirve que yo les diga lo que tienen que hacer. Lo que está al alcance de mis manos es mostrarles las diferentes posibilidades que pueden tener, pero eso solamente se puede transmitir a través de la pasión, por eso uno tiene que enseñar lo que le apasiona, porque el desarrollo del deseo es un conjunto de pequeños logros para llegar a una meta.”
Existe una percepción extendida que asocia los deportes de contacto con la violencia. Sin embargo, para los practicantes de Muay Thai, el propósito central es el desarrollo del control físico y mental. Enriqueta aborda esta percepción:
“Las primeras veces que vine a entrenar a Calavera, leí en la pizarra una frase escrita, decía: “El que no tiene habilidades en la violencia no es pacífico, simplemente es inofensivo”. Pensando en esto, no es casualidad que las víctimas más vulnerables sean las infancias. No me refiero a su contextura física, voy más allá de eso. Las herramientas que te brinda el Muaythai para poder tener serenidad en situaciones difíciles son importantísimas para el mundo de las infancias. A veces es un mundo hostil, dónde los adultos están atravesados por realidades complejas, los niños son los primeros en sufrir y esto muchas veces no se ve o no se toma con seriedad. Este espacio está pensado para eso, a través del juego, busco fortalezas en cada uno, para mejorar y construir hábitos dónde se sientan más seguros y puedan seguir adelante pese a las adversidades.”
La instructora también reflexiona sobre la integración de la disciplina en su vida profesional y personal:
“El Muaythai para mí es una forma de vida, por más que esté con el guardapolvo de la escuela, lo que aprendí en el tatami, es un reflejo de lo que soy hoy. La disciplina que uno aprende en el entrenamiento la transforma en su forma de vida, uno entrenando sabe que va mejorando poco a poco, luego aprendes que la vida es un sparring, son varios momentos en los cuales te puede llegar a afectar el mismo golpe, hasta que respiras, te relajas, observas y te cubris. En el aula me gusta hablar con los alumnos, me gusta preguntarles sobre sus emociones y charlas sobre situaciones que suceden en la escuela, a través de los contenidos culturales busco fomentar esta confianza, disciplina y respeto. Es algo que aprenden para toda la vida.”
Enriqueta integra su dedicación a la enseñanza del Muay Thai con su formación académica, aplicando una concepción de la educación donde el acompañamiento es central, el entrenamiento se considera un proceso de aprendizaje continuo y la construcción colectiva de habilidades es fundamental para el desarrollo individual.
