Análisis de la Precarización Laboral en Argentina: Informe del Observatorio de los Trabajadores de LID para el Primer Trimestre de 2026
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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Un informe reciente, elaborado por el Observatorio de los Trabajadores de La Izquierda Diario (LID) a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC correspondientes al primer trimestre de 2026, proporciona un análisis detallado sobre la precarización laboral en Argentina. El estudio introduce un índice de precarización con el objetivo de caracterizar las distintas formas en que se manifiestan las condiciones laborales de la fuerza de trabajo en el país.
Panorama General de la Precarización Laboral
El informe destaca que aproximadamente el 75% de los trabajadores en Argentina se encuentra afectado por alguna forma de precarización laboral. Esta condición se define por al menos uno de los siguientes criterios: ingresos que no cubren la canasta básica, modalidades de contratación informal, autoempleo, u otras formas que limitan los derechos laborales, o situaciones de subocupación o sobreocupación de la jornada de trabajo.
En cuanto a la intensidad de esta precarización, el análisis revela que el 14,9% de los trabajadores enfrenta una alta precarización, combinando las tres dimensiones (ingresos, contratación y jornada). Un 29,3% experimenta una precarización media-alta, afectando dos de las tres fuentes, mientras que el 30,8% presenta una precarización media, asociada a una única fuente. Estos datos sugieren que casi la mitad de los trabajadores precarios lo son bajo múltiples condiciones.
Las principales fuentes de esta precarización fueron identificadas y cuantificadas para el primer trimestre de 2026. La precariedad por tipo de contrato se posiciona como el factor de mayor incidencia, afectando al 54,7% de los trabajadores. Le sigue la precariedad por jornada laboral, que incide en el 46%, y finalmente, la precariedad por ingresos, que afecta al 43,6%. El Observatorio de los Trabajadores de LID subraya que el 54,7% de precarización por contrato representa el nivel más alto registrado desde 2017.
Los autores del informe indican que el deterioro de las condiciones de trabajo se manifiesta predominantemente a través de la expansión de modalidades contractuales con derechos laborales reducidos o ausentes, como el trabajo sin registro, el empleo eventual o el autoempleo. El estudio sugiere que la evolución del mercado laboral en Argentina podría estar influenciada por las modificaciones normativas recientes, incluyendo la expansión del “periodo de prueba”, la adaptación de costos por despido para las empresas, y la formalización de figuras como los “colaboradores”.
Análisis por Género y Grupo Etario
El estudio profundiza en las diferencias de la precarización laboral según el género. Entre las mujeres, la precariedad por ingresos se erige, por primera vez en la serie reciente, como la principal fuente de precarización, alcanzando el 56,2%. Este porcentaje contrasta con el 33,2% registrado entre los varones, una diferencia de 23 puntos. El informe vincula este hallazgo con la brecha salarial de género, que en Argentina alcanzó el 29,1%, y con la carga de trabajo no remunerado asociado a la reproducción social del hogar.
En relación con la jornada laboral, los varones presentan una mayor incidencia de precarización (49,5%) en comparación con las mujeres (41,9%). El informe explica que la precarización por jornada abarca categorías como sobreocupación, subocupación demandante, pluriempleo y ocupados plenos demandantes de empleo. Se observa que, si bien el pluriempleo y la subocupación demandante son más altos entre las mujeres (12,4% y 14,9% respectivamente) que entre los hombres (7,5% y 10,8%), la sobreocupación es más frecuente en los varones (32%) que en las mujeres (18%).
La precariedad por forma de contratación es elevada para ambos géneros, con un 55,2% para mujeres y un 54,3% para varones, lo que refleja una tendencia general en la configuración de los vínculos laborales.
Al analizar la intensidad de la precarización por género, el informe destaca que, aunque la extensión es similar, la intensidad es mayor para las mujeres. Un 17,4% de las trabajadoras sufre alta precarización (combinando las tres fuentes), frente a un 12,8% de los varones. El informe sugiere una relación entre esta sobrerrepresentación y las responsabilidades de trabajo de reproducción social.
Por grupo etario, el factor con mayor incidencia entre los jóvenes (14 a 29 años) es la precariedad por contrato, que afecta al 67,9%, seguida por la precariedad por ingresos (59,1%) y por jornada (46,4%). Para los adultos mayores (más de 65 años), la precariedad por contrato también es la más prominente, afectando al 73,8%, el nivel más alto entre los tres grupos etarios. Este fenómeno se atribuye a la necesidad de complementar sus ingresos, y se relaciona con los niveles de las jubilaciones.
La precarización laboral tiene una mayor incidencia en los extremos de la fuerza laboral: el 83,7% de los adultos mayores y el 83,1% de los jóvenes se ven afectados. En el grupo de edad de 30 a 64 años, este porcentaje se reduce al 72%. En términos de intensidad, los jóvenes de 14 a 29 años presentan el porcentaje más alto de alta precarización (19,7%), mientras que entre los adultos mayores predomina la precarización media (40,4%).
Evolución Histórica y Conclusiones del Informe
El Observatorio de los Trabajadores de LID ha analizado la evolución de la precariedad por contrato y por jornada entre el primer trimestre de 2017 y 2026. La precariedad por jornada laboral ha mostrado una relativa estabilidad en este periodo, con un 46% en 2026, similar al 46,1% de 2017, aunque con un mínimo de 44,3% en 2023. Esta estabilidad, con valores superiores al 40%, sugiere una persistencia en los desafíos del mercado de trabajo en esta dimensión.
En contraste, la precarización por contrato ha exhibido un crecimiento sostenido, pasando del 50% en 2017 al 54,7% en 2026, marcando el valor más alto de la serie. Este incremento de 1,7 puntos entre 2025 y 2026 es uno de los mayores aumentos interanuales registrados. El informe del Observatorio interpreta este crecimiento como un deterioro de las condiciones de contratación, con una expansión de vínculos laborales que limitan las responsabilidades empresariales y los derechos de los trabajadores.
Las principales conclusiones del informe del Observatorio de los Trabajadores de LID son las siguientes:
- El 75% de los trabajadores ocupados en Argentina se vio afectado por alguna forma de precariedad laboral (salario, jornada o contrato) durante el primer trimestre de 2026.
- Respecto a la intensidad de la precarización, el 14,9% sufre alta precarización, el 29,3% media-alta y el 30,8% media, indicando que la mayoría de los trabajadores afectados lo están por más de una condición.
- Por género, las mujeres se ven más afectadas que los varones por la alta precarización laboral (17,4% vs. 12,8%).
- Por edad, la precarización laboral incide con mayor fuerza en los adultos mayores (83,7%) y en los jóvenes (83,1%). Los jóvenes presentan los niveles más altos de alta precarización (19,7%), mientras que entre los adultos mayores predomina la precarización media (40,4%).
- La precariedad por contrato es la fuente más incidente actualmente, con un 54,7%, el valor más elevado de la serie 2017-2026. Le siguen la precariedad por jornada (46%) y por ingresos (43,6%).
- Entre las mujeres, la precariedad por ingresos (56,2%) es la principal fuente, superando a la precariedad por contrato (55,2%) y siendo considerablemente más alta que entre los varones (33,2%).
- La precariedad por contrato es la fuente más reiterada en los tres grupos etarios (67,9% en jóvenes y 73,8% en adultos mayores). En el grupo de 30 a 64 años, la precariedad por jornada (46,5%) se acerca a la de contrato (49,5%).
- La evolución de las condiciones contractuales muestra una tendencia ascendente en la precariedad por contrato (del 50% en 2017 al 54,7% en 2026), mientras que la precariedad por jornada ha sido más estable (del 46,1% en 2017 al 46% en 2026).
