Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) Presenta Análisis sobre Financiamiento Familiar y el Banco Central Regula Tasas de Interés no Bancarias
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ha difundido un análisis que atribuye el aumento del endeudamiento de las familias en Argentina a una disminución en el poder adquisitivo, una perspectiva que contrasta con declaraciones oficiales que han sugerido otros motivos para el uso del crédito. En paralelo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha establecido un límite del 66,44% nominal anual para las tasas de interés aplicadas a la refinanciación de saldos de tarjetas de crédito emitidas por entidades no financieras, una medida que entra en vigor en un escenario de creciente morosidad de los hogares.
Evaluación de la CAME sobre el Financiamiento Familiar y el Poder Adquisitivo
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que agrupa a diversas cámaras y federaciones que representan a pequeñas y medianas empresas en todo el territorio nacional, ha presentado su evaluación sobre el patrón de endeudamiento familiar. Este informe señala que el recurso al financiamiento no está motivado por consumos no esenciales, sino por la necesidad de cubrir gastos fundamentales ante una merma en la capacidad de compra. Salvador Femenía, portavoz de la entidad, ha expresado una perspectiva diferente a la oficial sobre las causas del incremento en la morosidad, indicando que los hogares recurren al crédito para la adquisición de bienes considerados esenciales, como alimentos y medicamentos.
En su análisis, Femenía también ha abordado la situación del mercado interno, manifestando que impacta a nivel nacional. Ha señalado que la reactivación económica mencionada por el sector oficial no se manifiesta de manera tangible en la economía cotidiana. El vocero de CAME ha detallado que factores como la carga impositiva y los costos de logística continúan ejerciendo presión sobre las pequeñas y medianas empresas, lo que incide en el cierre de establecimientos y en la reducción de puestos de trabajo. Asimismo, ha expresado escepticismo sobre la capacidad del comercio electrónico para compensar la disminución en el comercio presencial, describiendo el retroceso de las ventas como un fenómeno que afecta a la mayoría de los sectores productivos.
Al explorar los elementos que contribuyen a este panorama, Femenía ha identificado el encarecimiento del crédito y el rezago salarial como dos factores centrales. El representante de CAME explicó que, después de un repunte del consumo observado entre finales de 2024 y principios de 2025, impulsado por el uso de tarjetas, esta dinámica fue interrumpida por el incremento de las tasas de interés y por la aplicación de topes en las negociaciones paritarias. Esta combinación, según su análisis, ha contribuido a una reducción real de los ingresos salariales.
«Creo que el origen está ahí. Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza. Hay una restricción de ingresos en la clase media trabajadora y esto se nota porque no hay consumo.»
Medida del Banco Central para la Regulación de Tasas de Interés
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha implementado una medida regulatoria que establece un límite a las tasas de interés. A partir del mes de septiembre, se ha fijado un tope del 66,44% nominal anual para los intereses que las empresas no financieras cobran por la refinanciación de saldos de tarjetas de crédito. Esta normativa afecta a diversos actores del sector, incluyendo cadenas de supermercados, empresas de tecnología financiera (fintechs) y otras emisoras de crédito no bancarias. La disposición del BCRA especifica que el interés compensatorio no podrá exceder en más de un 25% la tasa promedio del sistema financiero para préstamos personales.
Esta regulación del costo del crédito se introduce en un contexto de un incremento sostenido en los niveles de morosidad. Los datos proporcionados por el propio BCRA indican que, en el mes de junio, los atrasos en los pagos por parte de las familias alcanzaron el 12,8%. La situación presenta una mayor intensidad en los canales de financiamiento que operan fuera del sistema bancario tradicional, tales como las billeteras virtuales y las tarjetas emitidas por comercios. En este segmento, la cartera de crédito con irregularidades llegó al 26,9%, lo que representa el doble de los registros observados en los meses precedentes.
Contexto Económico Nacional y su Impacto en Empresas y Hogares
La implementación de la normativa del Banco Central y el análisis de CAME se enmarcan en un periodo de debate sobre la capacidad de acceso al crédito y el poder adquisitivo en Argentina. Los datos de morosidad y las observaciones de los representantes empresariales ilustran las dificultades que enfrentan los hogares para mantener su capacidad de consumo. La combinación de una inflación sostenida y una moderación en los incrementos salariales ha generado un escenario en el cual la financiación se convierte, para una parte de la población, en un mecanismo para la adquisición de bienes esenciales, lo que puede repercutir en la sostenibilidad financiera familiar y en la dinámica del mercado interno.
La situación descrita por CAME, referente al impacto de la carga impositiva y los costos logísticos en las pequeñas y medianas empresas, junto con la observación de que la reactivación económica no se verifica en la economía real, subraya los desafíos multifacéticos que enfrenta el sector productivo. Estos factores contribuyen a un entorno donde la contracción del consumo afecta transversalmente a diversas ramas económicas, presentando un panorama complejo tanto para el sector empresarial como para el poder adquisitivo de los ciudadanos.
