Distribución de Ingresos en Argentina: La mitad de los trabajadores percibió menos de $900.000 mensuales en el primer trimestre de 2026, según Indec
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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Datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) de Argentina, publicados este jueves, revelan que la distribución del ingreso en el país continuó su tendencia de ampliación de la brecha entre los segmentos de mayores y menores ingresos durante el primer trimestre de 2026. El informe indica que el 50% de los trabajadores ocupados percibió ingresos inferiores a los $900.000 mensuales por su ocupación principal en dicho período, evidenciando movimientos significativos en el panorama socioeconómico del país.
El Gobierno de Javier Milei ha comunicado que el ajuste fiscal implementado tiene como objetivo la generación de beneficios económicos para la sociedad en su conjunto. No obstante, las cifras divulgadas por el Indec contrastan con esta perspectiva, al señalar un aumento en la concentración de la riqueza y una modificación en las condiciones de vida de amplios sectores de la población durante el trimestre analizado. Estos datos provienen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), consolidando una radiografía actualizada de la estructura de ingresos.
El informe también detalla que ciertos sectores, vinculados a la exportación o las finanzas, han registrado un aumento en sus márgenes de rentabilidad. En este contexto, las grandes empresas reportan un incremento en sus ganancias y las entidades bancarias evidencian una mayor rentabilidad. Simultáneamente, el 50% de los trabajadores ocupados percibió menos de $900.000 mensuales por su actividad principal, un monto que algunos análisis económicos relacionan con el costo de vida actual en Argentina, donde los valores de bienes y servicios básicos presentan fluctuaciones.
Indicadores clave de la distribución del ingreso
La brecha económica entre los segmentos de mayores y menores ingresos se amplió durante el primer trimestre de 2026. Según el informe del Indec, el ingreso per cápita familiar del 10 % más rico fue 15 veces superior al del 10 % más pobre en el período estudiado. Al comparar este dato con el tercer trimestre de 2025, un período equivalente sin el impacto estacional del aguinaldo, se observa que la proporción de esta brecha pasó de 13 a 15, lo que sugiere un movimiento ascendente en la desigualdad relativa.
La dinámica de la distribución de ingresos se refleja asimismo en el coeficiente de Gini, una métrica habitualmente empleada para evaluar la desigualdad dentro de una población. Cuanto más elevado es su valor, mayor es la concentración del ingreso. Luego de haber registrado un valor de 0,427 en el cuarto trimestre de 2025, el índice ascendió a 0,442 en el primer trimestre del año en curso. Este incremento de 0,015 puntos en un solo trimestre es considerado por especialistas como un indicador de la intensificación de las disparidades económicas.
Análisis segmentado de los ingresos laborales
El incremento en la desigualdad se vincula principalmente con la evolución de los ingresos laborales. El reporte oficial del Indec muestra que la mitad de los ocupados obtuvo menos de $900.000 por su trabajo principal, mientras que en el 10 % de mayores ingresos, los montos superaron los tres millones de pesos mensuales en la mayoría de los casos. La segmentación en diez grupos de la población permite observar estas diferencias, si bien algunos analistas económicos sugieren que la concentración más pronunciada reside en estratos superiores, como el de los grandes empresarios que representan menos del 1% de la población total, quienes no son directamente capturados en esta segmentación por deciles de ingresos laborales.
Se observan diferencias notables en los ingresos entre trabajadores con empleo registrado y aquellos en situación de informalidad. Los trabajadores con empleo formal percibieron un ingreso promedio de $1.443.176, en contraste con los $664.320 recibidos por quienes trabajan en la informalidad, lo que representa un ingreso inferior a la mitad. Esta significativa disparidad en los ingresos promedio entre ambos grupos es un dato central en el análisis del panorama laboral argentino.
Adicionalmente, el Indec reporta una disparidad persistente en los ingresos laborales por género. El ingreso laboral promedio de las mujeres se mantuvo un 29,1 % por debajo del de los varones, una brecha que, según el informe, se amplió en comparación con la mayor parte de los trimestres del año anterior, marcando una tendencia en la desigualdad de género en el ámbito laboral.
Implicaciones económicas y debates sobre políticas
Los datos del Indec ofrecen una perspectiva que contrasta con el planteamiento oficial acerca de un ajuste transitorio con beneficios universales para la sociedad. En un contexto donde se registra una pérdida de poder adquisitivo en salarios y jubilaciones, así como recortes en partidas destinadas a salud, educación y políticas sociales, y un aumento de la informalidad laboral, grandes empresas de sectores clave como energía, banca, exportación agrícola, hidrocarburos y minería han presentado balances con elevadas ganancias, según sus reportes financieros.
Análisis económicos recientes sugieren que la configuración actual de la distribución de la riqueza y los ingresos está influenciada por una orientación económica que, según algunos observadores y académicos, ha priorizado el logro del superávit fiscal, el cumplimiento del servicio de la deuda externa y la preservación de los márgenes de beneficio para el capital. Este enfoque, argumentan, incide directamente en la distribución de la carga del ajuste económico, con consecuencias específicas para los diferentes estratos de ingresos de la población.
