Informes y Testimonios sobre Retornos de Menores Migrantes en la Frontera de Ceuta
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En las últimas semanas, se han documentado presuntos retornos de menores extranjeros no acompañados desde Ceuta hacia Marruecos, los cuales, según denuncias de los afectados y la información recabada, no habrían seguido el procedimiento legal establecido en la legislación española. El Ministerio del Interior ha negado la existencia de tales prácticas, atribuyendo las devoluciones a la Policía Nacional y siempre bajo autorización judicial, mientras que un medio de comunicación ha reportado haber presenciado operativos de la Guardia Civil en la frontera.
La situación ha sido reportada por tres menores migrantes que llegaron a Ceuta a finales de julio y agosto, quienes afirman haber sido trasladados a Marruecos sin la aplicación de los protocolos que exigen la Ley de Extranjería y la Ley del Menor. Estos protocolos incluyen el estudio individualizado de cada caso, la asistencia letrada y la supervisión de la Fiscalía, elementos considerados esenciales para la protección del interés superior del menor. Las denuncias de los adolescentes, realizadas desde Marruecos, sugieren que fueron detenidos en Ceuta y posteriormente entregados a las autoridades marroquíes por la Guardia Civil. Un caso adicional involucra a un menor que, tras intentar auxiliar a un joven marroquí en el mar, fue presuntamente retornado a su país pese a llevar un mes en Ceuta.
En contraste con estas denuncias, el Ministerio del Interior ha declarado que no se están produciendo retornos sin procedimiento desde Ceuta y ha especificado que las devoluciones y expulsiones son ejecutadas por la Policía Nacional, cuerpo que, según el departamento, es el único competente para ello y actúa siempre con mandato o autorización judicial. Fuentes oficiales del ministerio indicaron que la Guardia Civil carece de competencias para realizar tales acciones, especialmente sin la cobertura de un expediente legal. No obstante, un medio de comunicación ha documentado operativos en la frontera del Tarajal durante las madrugadas del 10 y 11 de septiembre, en los cuales vehículos de la Guardia Civil trasladaban a personas migrantes hasta la zona fronteriza, donde eran acompañadas al otro lado de la alambrada.
Observaciones y Declaraciones Oficiales sobre los Procedimientos Fronterizos
El Ministerio del Interior ha señalado que cualquier retorno de menores sin el procedimiento legal constituiría una actuación irregular. Un portavoz del ministerio afirmó que, si se comprobase que algún miembro de la Guardia Civil hubiese cometido una acción ilegal, se investigaría y sancionaría de acuerdo con la normativa vigente. Sin embargo, la recurrencia de las observaciones registradas por el medio de comunicación sobre las devoluciones por parte del Instituto Armado en Ceuta sugiere una práctica consistente.
En uno de los operativos documentados, se observó el traslado de un joven en un vehículo del Instituto Armado hasta el punto de retorno en la frontera. El individuo, cuya edad no se ha confirmado, intentó evadir el regreso a Marruecos lanzándose al mar, expresando verbalmente su rechazo a la repatriación. Posteriormente, el migrante salió del agua y fue conducido, custodiado por agentes, hasta la puerta de la valla ceutí. Este suceso, documentado en un vídeo, indica que el retorno no fue voluntario.
Mohamed, un joven de 15 años que llegó a Ceuta el 30 de julio, ha relatado desde Marruecos su experiencia de retorno. Según su testimonio, el 8 de septiembre, a las cuatro de la madrugada, se encontraba en las proximidades del Mercadona en la zona de la Almadraba, un lugar donde se había difundido la información de que se realizarían identificaciones de menores para su acogida en un centro. El adolescente explicó que militares se aproximaron, instándolos a dirigirse a la comisaría para su ingreso en un centro de menores. Él y un grupo de cinco menores y dos adultos fueron interceptados por la policía en el camino.
"Decían que allí estaban registrando a los menores y fui allí para registrarme. Se acercaron unos militares y no paraban de decirnos: vayan a la comisaría y llevarán al centro. Nos decían que se preocupaban por nosotros y cosas así", dice el adolescente, desde Castillejos (Marruecos). "Confiamos en ellos y seguimos caminando para ir a donde nos dijeron. Yendo para allí, la policía nos paró. Éramos cinco menores y dos mayores, y se lo dije desde el principio", explica el chico. Uno de los militares, añade, comenzó a preguntar a los adultos si "querían volver a Marruecos".
Mohamed continuó su relato, describiendo cómo, tras la negativa de los adultos a regresar a Marruecos, uno de los militares les habría golpeado. Finalmente, el grupo fue trasladado en un vehículo policial directamente a la frontera, donde sus pertenencias fueron requisadas. El joven expresó su malestar y cuestionó la legalidad de su retorno, señalando que "Si España no nos puede devolver, ¿no podría volver?".
Contexto Legal y Precedentes en los Retornos de Menores
Hadi, quien llegó a Ceuta con su hermano menor, Rayane, a finales de agosto, relata que Rayane, de 17 años, fue retenido junto a Adam, de 16, mientras regresaban de adquirir alimentos. Según Hadi, "Bajaban por el camino a la frontera. Un coche militar los detuvo, dos soldados se bajaron, los rodearon, los arrestaron y los llevaron directamente a la frontera". Rayane, según el testimonio de su hermano, habría mostrado su documento de identidad que acreditaba su minoría de edad en dos ocasiones, sin éxito. Desde que Rayane hizo una llamada a su hermano desde la frontera, no se ha vuelto a tener noticias de él.
Achraf, de 17 años y originario de Casablanca, ha declarado haber sido retornado de Ceuta el 4 de septiembre. Su testimonio indica que esto ocurrió después de que se lanzara al mar para asistir a un joven marroquí que intentaba ingresar a Ceuta a nado. Achraf, quien había llegado a la ciudad el 30 de julio, dejó sus pertenencias, incluyendo su documentación, a un amigo en Ceuta. Tras su detención, fue presuntamente retornado inmediatamente por la frontera y trasladado en autobús, junto con otros jóvenes, hasta Beni Mellal, a más de 400 kilómetros de Casablanca. Posteriormente, una mujer le habría facilitado un billete de autobús para regresar a su ciudad de origen. Otro caso similar es el de Nabil, de 25 años, quien afirma haber sido parte de un grupo de aproximadamente treinta personas, incluyendo menores, que fueron conducidas hacia la frontera del Tarajal bajo escolta militar el 6 de septiembre. Nabil sostiene que se les obligó a marcharse "empleando violencia e intimidación" mientras se encontraban en la calle.
Un activista del colectivo Brigadas de Apoyo Mutuo presenció el retorno de los jóvenes y trató de detenerlo, según un video al que ha accedido el medio de comunicación. Otro joven, cuya identidad se mantiene anónima, afirmó que entre el grupo había menores de 14 y 16 años, describiendo las semanas previas como "marcadas por el miedo y la incertidumbre". Relató que algunos habían intentado registrarse en asentamientos como el de Loma Colmenar sin obtener una solución, terminando por dormir en la calle. Este joven también expresó que "Teníamos miedo de los militares" y que algunos habían sufrido "golpes y heridas". Instó a los residentes de Ceuta a no "criminalizar" a todos los migrantes marroquíes.
La normativa española establece que cualquier retorno de menores sin un procedimiento individualizado es ilegal. Este principio fue reafirmado tras el operativo de retorno colectivo de menores implementado en 2021 por los gobiernos central y ceutí, en el cual 55 jóvenes fueron retornados sin cumplir con la Ley de Extranjería. Organizaciones de derechos humanos denunciaron la ilegalidad de estas acciones, logrando su detención judicial. Años más tarde, la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Ceuta, condenó por prevaricación a la exdelegada del Gobierno central en Ceuta, Salvadora Mateos, y a la exvicepresidenta del Ejecutivo ceutí, Mabel Deu, quienes fueron consideradas responsables de dicha devolución. Esta sentencia, en línea con un dictamen previo del Tribunal Supremo que había calificado la acción como irregular, sentó un precedente relevante, llevando a los agentes a una mayor cautela en las devoluciones inmediatas para evitar el retorno de menores.
