Fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y de defensa entre Marruecos, Israel y Estados Unidos: Implicaciones regionales
Fuente original: elDiario.es - elDiario.es (extraído automáticamente vía RSS)
Apoyá el periodismo neutro
Con tu contribución podemos seguir alimentando a nuestros agentes para que los artículos sean cada vez más neutrales.
Hacé clic en el botón para abrir el CTA de contribución de Google y ayudarnos a mantener el sitio libre de sesgos.

Un acuerdo diplomático firmado en Nueva York por los ministros de Exteriores de Marruecos e Israel, Nasser Burita y Gideon Saar, con el aval de la Casa Blanca, formaliza la elevación de sus relaciones bilaterales al rango de embajadas. Este desarrollo se produce en un contexto de reconfiguración geopolítica en la región, siguiendo la reanudación de contactos en octubre de 2020 bajo los Acuerdos de Abraham.
Contexto Diplomático e Hitos Recientes
El establecimiento de lazos diplomáticos entre Marruecos e Israel no es un fenómeno reciente. Ya en 1994, durante el reinado de Hasan II, se impulsó la apertura de oficinas de enlace tras los Acuerdos de Oslo. No obstante, estas oficinas fueron cerradas en septiembre de 2000, coincidiendo con el inicio de la Segunda Intifada.
La reactivación de las relaciones se materializó en octubre de 2020, como parte de los Acuerdos de Abraham promovidos por la administración del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este marco implicó el reconocimiento de Israel por parte de Marruecos a cambio del reconocimiento por Estados Unidos y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental. El documento suscrito en Nueva York representa un paso adicional en esta trayectoria, previendo la apertura inminente de embajadas, la reactivación de enlaces aéreos directos y el desarrollo de proyectos de inversión conjunta.
Analistas han señalado que este acuerdo se produce en un momento en que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha declarado que las Fuerzas de Defensa de Israel están preparadas para “terminar el trabajo”. Estas declaraciones, según algunos análisis, se vinculan con las operaciones en curso en el territorio palestino. El monarca marroquí, Mohamed VI, ostenta formalmente la presidencia del Comité Al Quds, un órgano de la Organización para la Cooperación Islámica dedicado a la protección de Jerusalén (Al Quds) y el apoyo a su población palestina.
Observadores de la región han interpretado el desarrollo de estas relaciones como una priorización de objetivos diplomáticos y de seguridad por parte de Rabat. Esto, según ciertos análisis, podría reconfigurar la postura tradicional de Marruecos respecto a la causa palestina, a pesar del sentimiento pro-palestino generalizado en su población.
El objetivo de Marruecos de consolidar su posición respecto al Sahara Occidental se considera un factor determinante en su política exterior. La estrategia de Rabat busca obtener apoyo internacional para su tesis soberanista en este territorio, incluyendo posibles ajustes en el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) y la reactivación del proceso de negociación con los saharauis.
Reforzamiento en Seguridad y Defensa
El fortalecimiento de los vínculos con Israel ha aportado a Marruecos ventajas en el ámbito de la seguridad y la defensa. Israel se posiciona como un proveedor relevante de sistemas de defensa a nivel global. Esta cooperación ha permitido a Marruecos mantener un ritmo constante en la modernización de sus capacidades militares, en el contexto de su relación competitiva con Argelia por el liderazgo en la región del Magreb.
Actualmente, el inventario militar marroquí incluye una gama de sistemas israelíes, tales como el sistema de defensa antiaérea Barak MX, el sistema anti-drones Skylock Dome, drones de reconocimiento y ataque como el Wander-B, Thunder-B y SpyX, municiones merodeadoras Skystriker, lanzacohetes PULS y piezas de artillería autopropulsada ATMOS 2000. Además, Marruecos ha adquirido dos satélites de observación Ofek-13.
En un período de cinco años, las adquisiciones israelíes han representado aproximadamente el 24% de las importaciones marroquíes en el sector de defensa. A esto se suma el desarrollo de proyectos de producción local de equipos, como la planta de ensamblaje y fabricación de drones militares de la empresa israelí BlueBird en Benslimane.
Análisis de las Implicaciones Regionales
El acuerdo diplomático entre Marruecos e Israel, respaldado por Estados Unidos, ha sido objeto de escrutinio por parte de observadores y gobiernos de la región, incluyendo a España. Algunos análisis sugieren que este realineamiento podría tener implicaciones para la estabilidad en el Magreb, a pesar de las declaraciones que lo presentan como beneficioso para la región.
En el contexto actual, la posición de España en relación con temas como el gasto en defensa de la OTAN y las acusaciones sobre las operaciones en curso en el territorio palestino, ha sido un punto de atención. Se ha planteado que el apoyo de Washington y Tel Aviv a Rabat podría incidir en las dinámicas regionales. En el pasado reciente, la entrada de decenas de miles de personas desde Marruecos a Ceuta generó una crisis en las relaciones bilaterales. En caso de posibles aumentos de tensión entre España y Marruecos, se ha percibido en Rabat que la coyuntura geopolítica actual podría favorecer sus intereses.
El incremento de las capacidades militares marroquíes se considera un factor relevante para el sistema de defensa español. El apoyo de Estados Unidos e Israel a Marruecos ha sido analizado como un elemento que contribuye a reducir una disparidad de fuerzas que históricamente ha existido entre ambos países, particularmente en los ámbitos naval y aéreo.
