Análisis de los resultados de las elecciones primarias en la ciudad de Nueva York
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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En las recientes elecciones primarias celebradas en la ciudad de Nueva York, los Socialistas Democráticos de América (DSA) y el alcalde Zohran Mamdani registraron una serie de resultados notables, diferenciándose del establecimiento del Partido Demócrata. Estos comicios se llevaron a cabo el martes, y sus resultados reflejan dinámicas políticas diversas dentro de la metrópolis.
Panorama de los Resultados Electorales en las Primarias de Nueva York
Las elecciones primarias en la ciudad de Nueva York generaron atención debido al desempeño de Zohran Mamdani y la DSA, lo que indica una respuesta de los votantes a determinadas propuestas políticas. El interés por ideas asociadas al socialismo ha sido observado en un sector de los votantes neoyorquinos, en un contexto de discusiones sobre el costo de la vida, la igualdad económica, las políticas migratorias y la postura de Estados Unidos frente a conflictos internacionales.
La influencia de Mamdani se manifestó en el respaldo a tres candidatos para el Congreso, incluyendo dos miembros del DSA, quienes resultaron victoriosos en sus respectivas primarias, superando a oponentes asociados a posiciones más convencionales dentro del Partido Demócrata.
En el Distrito Diez, Brad Lander, un exmiembro de la DSA que participó en la campaña de Mamdani contra Cuomo, obtuvo una victoria frente al entonces titular, Dan Goldman. Aunque Lander se ha identificado previamente como sionista liberal y se desafilió de la DSA posterior al 7 de octubre de 2023, ha modificado su posición con respecto al apoyo a Israel. Ha emitido declaraciones condenando las acciones en Gaza y ha manifestado su intención de oponerse a futuros envíos de armas a Israel, incluyendo sistemas de defensa aérea como la Cúpula de Hierro.
Por su parte, Claire Valdez, candidata de la DSA, obtuvo un triunfo en el Distrito Siete, que abarca áreas de Brooklyn. Valdez se impuso al presidente del distrito de Brooklyn, Antonio Reynoso. La candidatura de Reynoso contaba con el respaldo del Partido de las Familias Trabajadoras y de varias figuras del Partido Demócrata, como la excongresista Nydia Velázquez y la fiscal general Letitia James.
La contienda en el Distrito 13, una zona con una significativa población hispana, también resultó en un desenlace relevante. Darializa Ávila Chevalier, candidata de la DSA y activista, venció al congresista Adriano Espaillat, quien había ejercido el cargo por diez años y presidía el Caucus Hispano del Congreso. Espaillat había expresado apoyo a Israel y, según informes, recibió más de 600.000 dólares de comités de acción política proisraelíes. Chevalier, por su parte, hizo campaña con una plataforma que incluía un posicionamiento antisionista y antisistema.
Durante la campaña, se hizo referencia a declaraciones previas de Chevalier sobre Israel, la inmigración y los demócratas, incluyendo una publicación en redes sociales. El resultado electoral, en el que Espaillat fue superado por una aspirante sin experiencia política previa, sugiere una tendencia de los votantes que puede vincularse a un descontento con la dirección del Partido Demócrata y su posición respecto a la situación en Gaza, así como a la influencia del respaldo del alcalde Mamdani.
Además, varios de estos candidatos, incluyendo a Chevalier y Valdez, lograron sus victorias a pesar de enfrentar oposición del Partido de las Familias Trabajadoras y de importantes sindicatos que apoyaron y destinaron recursos económicos a sus oponentes. La Federación Estadounidense de Maestros (AFT), a través de sus filiales, la Unión de Maestros del Estado de Nueva York (NYSUT) y la Federación Unida de Maestros (UFT), fue mencionada como un actor relevante en este contexto, habiendo respaldado a oponentes de la DSA en algunas de estas primarias.
Paralelamente a las contiendas congresionales, la DSA también obtuvo seis victorias en las primarias para la Legislatura Estatal. Se proyecta que el número total de representantes electos de la DSA en la legislatura podría ascender a 15 en enero, lo que incrementaría la presencia de la agrupación en Albany. Estos resultados refuerzan la percepción de que la victoria de Mamdani en 2025 no fue un evento aislado, sino que se inscribe en un contexto de apoyo creciente a ideas socialistas entre votantes que enfrentan desafíos económicos en una de las ciudades con mayor costo de vida del mundo.
Plataformas Políticas y Tendencias de Opinión Pública
Los candidatos apoyados por Mamdani, al igual que él, presentaron plataformas que se sitúan a la izquierda de las posturas tradicionales del Partido Demócrata. Sus propuestas se centran en demandas socialdemócratas fundamentales, tales como la atención médica universal, la educación universitaria pública gratuita (específicamente en colegios comunitarios), vivienda pública accesible y un aumento significativo del salario mínimo. Asimismo, han expresado oposición a la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a las políticas de deportación, así como a la política exterior de Estados Unidos en relación con Israel.
Por ejemplo, la candidata Chevalier ha hecho un llamamiento para detener todas las deportaciones. La plataforma de Valdez incluye la abolición del ICE y el apoyo a la autonomía palestina. Estas propuestas han resonado en sectores de trabajadores y poblaciones diversas en la ciudad y el país, quienes han experimentado cambios en su nivel de vida y expresan preocupaciones sobre el destino de los recursos fiscales y las políticas internacionales.
Estudios nacionales indican tendencias en la percepción pública sobre los sistemas económicos. Encuestas de Gallup revelan que el 42% de los votantes demócratas tiene una opinión favorable del capitalismo, mientras que el 66% expresa una opinión favorable del socialismo. Al incluir a votantes republicanos e independientes, el apoyo al socialismo alcanza aproximadamente el 40%, en contraste con el 54% del capitalismo, lo que representa el índice de aprobación más bajo para el capitalismo desde que se iniciaron estas encuestas en 2010.
Las elecciones primarias recientes también han sido interpretadas como un indicador de desafíos continuos para el Partido Demócrata, en un período de revisiones y fluctuaciones en el apoyo público a los dos partidos principales y a las instituciones estatales. Desde 2020, las valoraciones de aprobación para los partidos Republicano y Demócrata se han mantenido por debajo del 40%, según los datos históricos de Gallup. Este escenario se ha asociado al surgimiento de propuestas populistas en diversos espectros políticos.
Consideraciones sobre la Estrategia Política y el Partido Demócrata
Una vez en el cargo, los candidatos recientemente electos que fueron respaldados por Mamdani, al igual que otros funcionarios del DSA como Alexandria Ocasio-Cortez, operarán dentro de la estructura del Partido Demócrata. El partido tiene la capacidad de influir en sus miembros mediante la asignación de comités o la posibilidad de bloquear legislación y fondos para los distritos. Esto puede generar una presión considerable sobre los representantes para que se alineen con la dirección del partido.
Se ha señalado que la estrategia de integrar candidatos socialistas en las listas electorales del Partido Demócrata puede llevar a la asimilación de sus agendas. Ejemplos citados incluyen las posturas de AOC y Jamaal Bowman con respecto al sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro y la defensa de Israel, presentadas como situaciones en las que candidatos que han expresado una posición contra el imperialismo estadounidense, eventualmente han respaldado políticas identificadas como imperialistas dentro del contexto del partido.
La perspectiva de trabajar dentro del Partido Demócrata y buscar su reforma es un tema de debate. Algunos analistas sugieren que esto podría, de manera involuntaria, contribuir a la presentación del partido como una entidad representativa de la clase trabajadora, integrando a progresistas en el marco del sistema bipartidista. El Partido Demócrata ha sido calificado por ciertos observadores como un "cementerio de los movimientos sociales", y algunas corrientes argumentan la necesidad de una desvinculación de dicho partido.
Mamdani, en un evento con los tres candidatos antes de las elecciones, afirmó:
“Esta lista de hoy es nuestra respuesta. El Partido Demócrata debe cambiar.”Medios de comunicación como el New York Times y el National Review han caracterizado los resultados de las primarias como un “momento Tea Party” para los demócratas, implicando que estas victorias podrían tener efectos a largo plazo en la orientación política del partido. Sin embargo, otras interpretaciones sugieren que, independientemente del número de victorias o de la disidencia política, no se alteraría el compromiso del Partido Demócrata con la defensa y perpetuación de los sistemas económicos y políticos establecidos. Dentro de esta perspectiva, la construcción de proyectos que se alineen con la rehabilitación del partido es vista por algunos como una desviación de los principios socialistas.
Frente a este panorama, hay quienes sostienen que en lugar de canalizar la insatisfacción de ciertos sectores hacia el marco del Partido Demócrata, se requiere una separación para construir una formación política independiente que represente las ideas socialistas. Las victorias obtenidas por los socialistas democráticos en Nueva York, así como en Los Ángeles, Seattle y Washington D.C., son citadas como evidencia de un interés en alternativas políticas para la clase trabajadora.
No obstante, se observa que ciertos dirigentes sindicales y líderes del DSA, particularmente en Nueva York, podrían interpretar estos resultados como una validación de la estrategia de participación en las listas electorales demócratas. Esto, según algunos análisis, podría perpetuar un ciclo en el que las victorias dentro del Partido Demócrata refuerzan la permanencia en él, mientras que las capacidades existentes para construir un partido independiente no son plenamente aprovechadas. La superación de esta situación, según este punto de vista, requeriría mayores niveles de resistencia y autoorganización de la clase trabajadora en diversos ámbitos, buscando una desvinculación con el Partido Demócrata para fortalecer la autoorganización y la construcción de una fuerza política con una orientación socialista.
