El Frente de Izquierda Unidad Analiza Estrategias de Construcción Política en Foro Público
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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El lunes 29 de junio, la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA acogió el primer Foro de intercambio y debate organizado por el Frente de Izquierda Unidad (FIT-Unidad), convocado por los partidos que lo integran, incluyendo el PTS. El evento, que congregó a una significativa audiencia presencial, fue seguido por miles de personas a través de YouTube, abordando los retos para la construcción de una herramienta política de la clase trabajadora en Argentina y el rol del FIT-Unidad.
Contexto y Propuestas del Encuentro
El foro, que se extendió por más de dos horas, constituyó el primero de cinco encuentros programados. La jornada tuvo como tema central el “Marco político general. La izquierda revolucionaria y un desafío histórico. Vías para construir una herramienta política de la clase trabajadora en Argentina. El rol del FIT-Unidad”. Esta iniciativa del PTS se inserta en una serie de acciones impulsadas en el escenario político nacional, en un contexto caracterizado por el crecimiento de la visibilidad pública de referentes de la izquierda como Myriam Bregman y Nicolás del Caño.
Los participantes del panel incluyeron a Christian Castillo y Laura Liff en representación del PTS; Gabriel Solano y Vanina Biasi por el PO; Alejandro Bodart y Sergio García por el MST; y Mercedes Mendieta y Juan Carlos Giordano por IS. La asistencia superó el millar de personas, abarcando trabajadores, estudiantes, jubilados y activistas de diversos movimientos, entre ellos Andrea D'Atri, Luca Bonfante y Alejandrina Barry, así como profesionales de la salud, trabajadores de fábrica y delegados sindicales.
El debate se llevó a cabo en un escenario político influenciado por los desafíos gubernamentales y las diferencias internas dentro del peronismo. Los puntos centrales de discusión abarcaron el modelo de fuerza política a construir y las estrategias para organizar a los sectores que manifiestan afinidad con los referentes de izquierda, quienes han mantenido una posición consistente frente a la administración actual y una participación activa en las movilizaciones. Asimismo, se analizó la necesidad de establecer instancias de organización para la clase trabajadora, el movimiento estudiantil y otros sectores, con el fin de responder a las medidas gubernamentales y empresariales, y de fortalecer las luchas en curso.
Estrategias de Construcción Política y Divergencias Partidarias
El PTS fundamentó su propuesta en la evaluación del crecimiento de figuras como Myriam Bregman y otros referentes, la participación de miles en comités y actos y la influencia de sus ideas a través de plataformas como La Izquierda Diario y Ediciones IPS. A partir de ello, el partido planteó la necesidad de impulsar un partido significativo de la nueva clase trabajadora que busque influir en amplios sectores de la población, partiendo del logro que representa el Frente de Izquierda Unidad, y al mismo tiempo, buscando trascenderlo para atraer a quienes comienzan a identificarse con los principios de independencia de clase. Para ello, el PTS ha difundido un manifiesto programático. Se afirmó que los comités en desarrollo buscan contrarrestar lo que el PTS describe como una pasividad promovida por el peronismo y sus estructuras sindicales, que, en su perspectiva, podrían permitir a la administración actual implementar medidas de empobrecimiento y lo que denominan "entrega del país", proyectando una eventual sucesión en diciembre de 2027. Este análisis se enmarcó, según Christian Castillo, en una situación internacional con desafíos, citando un evento que calificó como una derrota estratégica para Estados Unidos frente a Irán.
Por su parte, el PO e IS defendieron la propuesta de Comités unitarios del Frente de Izquierda. Esta postura, según el PTS, no contempla la necesidad de partir de lo que describe como el logro del Frente de Izquierda, aunque busca trascenderlo con propuestas para impactar en la escena política y superar al peronismo, que atraviesa un período de desafíos significativos. Asimismo, el PO e IS defendieron la experiencia del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), cuya influencia en la lucha de clases ha sido objeto de análisis por parte del PTS. En relación con un conflicto en la empresa Fate, el PTS propuso una discusión en el seno del FIT-Unidad para una intervención coordinada; el PO, por su parte, indicó que "eso se discute en el sindicato". Según Christian Castillo, esta respuesta refleja una diferencia en la concepción de las tareas para la construcción de un partido de trabajadores revolucionario y la intervención de la izquierda en los conflictos laborales.
El MST, considerando las oportunidades políticas del contexto actual, propuso la construcción de una organización de carácter amplio, concebida como un "partido de tendencias". Esta modalidad, según otros participantes del debate, presenta retos para la conformación de un partido centralizado democráticamente, particularmente si las divergencias internas no se resuelven de manera concluyente.
Consensos, Disensos y Propuestas de Coordinación
El intercambio inicial reveló puntos de acuerdo, pero también diferencias respecto a la construcción de comités para un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora. No obstante, se planteó la posibilidad de impulsar de inmediato Mesas de Coordinación para la lucha de clases, una iniciativa propuesta por el PTS. Un ejemplo citado por el PTS fue la sugerencia de que el SUTEBA Matanza, recientemente recuperado, impulse la coordinación en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires, junto a los ferroviarios y otros sectores en movilización de la zona.
Las divergencias se manifestaron también en la política internacional. El MST defendió su estrategia en Bolivia, que incluyó la orientación de que la COB asumiera el poder, una postura que otros sectores han calificado de controversia respecto a la trayectoria de dicha organización. También se abordaron debates preexistentes sobre la política hacia el conflicto entre Rusia y Ucrania. El PO, en otros puntos, defendió su política histórica hacia el movimiento piquetero, la cual ha sido objeto de críticas por parte del PTS, que la considera una adaptación a las estructuras estatales y opuesta a la autoorganización democrática de los trabajadores desempleados.
A pesar de estas diferencias, se destacó que la continuación del debate no debería impedir la acción conjunta en las luchas de clases. Este enfoque subyace a la propuesta del PTS de Mesas de Coordinación, presentadas por Christian Castillo y Laura Liff, como un medio para establecer las bases de instancias de autoorganización más articuladas y eficaces en períodos de mayores desafíos. Alejandro Bodart (MST) expresó receptividad a esta propuesta en su intervención final.
Al concluir el debate, Nicolás del Caño y Christian Castillo ofrecieron un balance, en una entrevista con La Izquierda Diario.
Del Caño señaló que “hay un debate en el Frente de Izquierda a partir de la simpatía que está logrando Myriam. Nosotros creemos muy importante hoy responder a la altura del ataque. Milei está aplicando un duro programa incluso en el marco de una crisis como la de Adorni. Aunque crece el rechazo al gobierno, están aplicando la reforma laboral y cada sector sale a luchar por separado. ¿Por qué no empezamos ya a impulsar Mesas de coordinación? Una coordinación no entre dirigentes -como es hoy el PSC que reivindican los compañeros-, sino de cientos de laburantes, y luego de miles, que se organicen. Esas coordinaciones pueden dar la lucha que hace falta hoy. Porque no se está a la altura. Hay una discusión de práctica, de estrategia y otros puntos, con fuerzas con las que compartimos un frente que nunca estuvo puesto en cuestión. Me parece importante que estos debates sigan. El Frente de Izquierda no está en peligro. Pero no alcanza. Tenemos que ir por mucho más”.
Por su parte, Christian Castillo agregó que “me parece que todos los compañeros del FITU están reflexionando sobre nuestra propuesta de hacer Mesas de coordinación. Es una coordinación de los sectores en lucha, para movilizar a miles. Nadie podría oponerse. Es una cosa de sentido común para ir reorganizando a la clase obrera. Para que cada lucha no esté sola y aislada y ayudar a superar la conciencia de que solo se lucha por salario y que no se vea como parte de una clase. Por eso decía que se hermane la lucha de la docencia con la lucha de los ferroviarios. Nosotros empezamos a construir en Norte y en Sur, pero hay que hacerlo más grande. Esto mientras seguimos discutiendo que herramienta política hay que construir. Nosotros estamos impulsando los comités por un partido de la nueva clase trabajadora, donde están viniendo miles de compañeras y compañeros aunque recién estamos arrancando. Los compañeros de los otros partidos del FITU tienen otras ideas. Los compañeros decían proponer comités del FITU para luchar. Eso nos parece sectario porque es poner condiciones para sumarse a una pelea. En los comités del FITU que proponen IS y PO se funciona por consenso entre los partidos. Pero eso no es un puntapié para construir un partido común. Por ejemplo, en el tema Ucrania, IS y PO tienen las posiciones más divergentes. Eso no avanza hacia un partido común”.
