Análisis del Sistema Eléctrico y Suministro en el Área Metropolitana de Buenos Aires
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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El suministro eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) presenta interrupciones recurrentes, lo que genera un contraste con el incremento de las tarifas facturadas por las empresas distribuidoras Edesur y Edenor. La situación ha llevado a un debate sobre la calidad del servicio frente a los costos operativos y las estructuras tarifarias.
Incidentes de Suministro y Evolución Tarifaria en el AMBA
Durante la gestión del actual gobierno, se han registrado diversos eventos de interrupción del servicio eléctrico. Pocos días después del inicio de la administración, el 16 de diciembre de 2023, un temporal provocó la afectación de más de 410.000 usuarios en el AMBA, con 337.905 en el área de Edesur y 72.743 en la de Edenor, atribuido a fuertes vientos y caída de estructuras. El 10 de febrero de 2024, un incendio en la subestación Caballito de Edesur dejó a 63.920 de sus 100.000 clientes sin servicio, mientras se realizaban tareas de mantenimiento programadas.
Los incidentes continuaron en períodos posteriores. El 3 de octubre de 2024, una falla en la sincronización de una máquina en la Central Costanera activó sistemas de protección, afectando a 530.000 usuarios de Edesur. El 5 de marzo de 2025, una falla en las líneas de alta tensión Bosques-Hudson interrumpió el suministro para 550.000 clientes de Edesur inicialmente, número que se elevó a 780.000 tras otra falla. El 31 de diciembre del mismo año, una falla en instalaciones de 220 kV de la subestación Bosques de Edesur afectó a 1.085.000 clientes. Posteriormente, el 15 de enero de 2026, una falla en la subestación Morón de Edenor desconectó cuatro líneas de alta tensión, impactando a aproximadamente un millón de usuarios de Edenor y 200.000 de Edesur.
En este contexto, las tarifas han experimentado incrementos. Según el informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-CONICET), en septiembre de 2026, un hogar residencial del AMBA sin subsidios abonó aproximadamente $49.770 mensuales por el servicio eléctrico. Comparado con septiembre de 2025, el gasto eléctrico aumentó un 48 %.
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), encargado de supervisar a las distribuidoras, utiliza indicadores como el SAIFI (frecuencia de cortes) y SAIDI (duración de cortes). El último informe semestral del ENReGE (septiembre de 2025 a febrero de 2026) indica que un usuario promedio de Edesur permaneció 4,88 horas sin suministro eléctrico, superando las 2 horas consideradas aceptables, con una duración total de interrupción semestral de 8,29 horas. Para Edenor, el promedio fue de 2,91 horas sin luz en el mismo período. En localidades como San Vicente, dentro del área de Edesur, la duración acumulada de los cortes alcanzó las 23,27 horas en el semestre.
Las sanciones aplicadas por el ENReGE a Edenor en 2025 sumaron $36.147 millones, lo que representó el 15 % de sus ganancias de ese año. En el primer trimestre de 2026, las sanciones fueron de $6.422 millones, equivalente al 5 % de sus ganancias en el período. Edesur, por su parte, reportó las multas como deuda, representando alrededor del 4 % de sus deudas y obligaciones en 2025 y el 3 % en el primer trimestre de 2026.
Funcionamiento del Sistema Eléctrico Nacional
El sistema eléctrico argentino se organiza en tres etapas: generación, transporte y distribución.
La **generación** produce la electricidad mediante centrales térmicas (gas natural, gasoil), hidroeléctricas (Yacyretá, El Chocón), nucleares (Atucha, Embalse) y fuentes renovables (eólicas, solares).
El **transporte** conduce la electricidad, elevada a 500.000 voltios, a través del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), operado principalmente por Transener, hasta los centros de consumo. En abril de este año, el Gobierno completó la privatización de Transener, conforme a la Ley Bases, la cual fue aprobada por el Congreso con los votos del oficialismo, sus aliados y un sector del peronismo.
La coordinación de este sistema está a cargo de CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico), una empresa mixta que gestiona la producción de energía en tiempo real y las transacciones comerciales.
Finalmente, la **distribución** es la etapa en la que la energía llega al AMBA, donde Edenor y Edesur la reducen progresivamente a 220 voltios para el consumo doméstico mediante subestaciones y transformadores.
Contexto Histórico y Estructura del Servicio
Hasta principios de los años noventa, gran parte del sistema eléctrico en el AMBA era gestionado por SEGBA (Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires), una empresa estatal nacionalizada en 1961. SEGBA integraba las etapas de generación, transmisión y distribución, y en enero de 1977, proveía el 80% de la electricidad en CABA y Gran Buenos Aires, con aproximadamente tres millones de clientes y 24.000 empleados.
En enero de 1977, SEGBA fue intervenida por el gobierno de facto, lo que marcó el inicio de una serie de transformaciones. En 1991, la Ley 24.065 estableció un nuevo marco regulatorio y dividió el sistema eléctrico en tres áreas. En julio de 1992, se concretó la privatización de SEGBA, resultando en la creación de las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap, junto con diversas empresas generadoras. Este proceso implicó una reducción de personal, pasando de 22.809 empleados en SEGBA en 1989 a 6.837 en Edenor, Edesur y Edelap en 1998, lo que afectó las condiciones de mantenimiento y atención del servicio. Un evento destacado fue el corte de suministro del 15 de febrero de 1999, que dejó a 700.000 usuarios sin luz durante 11 días debido a una falla en una subestación de Edesur, conocido como el “Apagón del Siglo”.
Identidad y Propiedad de las Distribuidoras
En el AMBA, la distribución de energía se concentra en Edenor y Edesur, que en conjunto abastecen a más de seis millones de usuarios. Según el ENReGE, Edenor cuenta con 3,49 millones de usuarios y Edesur con 2,8 millones.
Edesur es propiedad de Enel, una multinacional energética europea cuyo principal accionista es el Estado italiano. Enel opera Edesur desde 2009.
Edenor, a partir de 2021, es gestionada por el consorcio EDELCOS SA (Empresa de Energía del Cono Sur S.A.), integrado por Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti. Estos empresarios tienen intereses en diversos sectores como energía, medios de comunicación, bienes raíces, vitivinicultura, transporte aéreo y finanzas. José Luis Manzano, por ejemplo, fue ministro de Interior durante el gobierno de Carlos Menem en los años noventa, período en el que se impulsaron privatizaciones de empresas públicas.
Resultados Financieros de Edenor y Edesur
Las distribuidoras han registrado incrementos en sus resultados financieros. Edenor reportó ganancias de $239.236 millones en 2025. Según su presentación de resultados a inversores, el Valor Agregado de Distribución (VAD) aumentó un 37 % en los 12 meses de ese año, en comparación con una inflación del 32 %. En el primer trimestre de 2026, obtuvo una ganancia de $117.854 millones, un 147 % más que en el mismo período de 2025. La empresa atribuye este crecimiento a la “actualización tarifaria” y a “menores gastos operativos”, incluyendo una “optimización de la fuerza laboral que incluyó una baja del 5% en remuneraciones”.
Edesur, por su parte, reportó una ganancia de $29.219,5 millones en 2025, revirtiendo una pérdida de 2024. En el primer trimestre de 2026, sus ganancias ascendieron a $46.084,8 millones.
Adicionalmente, en septiembre, el Congreso aprobó un proyecto que condonó una deuda de alrededor de U$S 1.842 millones que Edesur y Edenor mantenían con CAMMESA, a través de la Ley de Zonas Frías. El 69 % de esta condonación corresponde a ambas distribuidoras del AMBA.
El Rol de los Subsidios en el Sector Eléctrico
A lo largo de las décadas, diversos gobiernos han utilizado subsidios y otros mecanismos de financiamiento para el sector eléctrico, buscando contener las tarifas y asegurar inversiones. Durante los gobiernos kirchneristas (2003-2015), las tarifas residenciales se mantuvieron bajas o congeladas, compensando a las distribuidoras con subsidios. El 22 de diciembre de 2013, un corte de luz afectó a más de 11 millones de personas en el AMBA. En ese momento, las empresas atribuyeron los problemas a las bajas tarifas, mientras que el entonces ministro de Planificación, Julio De Vido, declaró:
“No nos va a temblar el pulso para tomar las decisiones que correspondan si Edenor y Edesur no restituyen el servicio eléctrico de forma inmediata”.
Con el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), las facturas residenciales de Edenor y Edesur registraron aumentos nominales superiores al 3.000 %, según un informe del exENRE, con el objetivo de reducir los subsidios estatales y trasladar una mayor proporción del costo a los usuarios. Durante la administración de Alberto Fernández, se produjo una refinanciación de deudas de Edenor y Edesur con CAMMESA en 2022, donde de una deuda conjunta de $219.615 millones, se refinanciaron $80.210 millones, dejando $139.405 millones fuera del monto a pagar.
Actualmente, los usuarios residenciales financian en promedio el 58 % del costo del sistema eléctrico a través de sus facturas, mientras que el Estado nacional aporta el 42 % restante, según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP. En septiembre de este año, los subsidios a la energía crecieron un 16 % en términos reales respecto al año anterior. Un informe del Ministerio de Economía revela que entre noviembre de 2023 y abril de 2024, la cantidad de usuarios subsidiados en el AMBA disminuyó de 3.535.126 a 2.835.921, lo que representa una reducción del 20 %.
Condiciones Laborales y Mantenimiento de la Red
Los trabajadores del sector eléctrico desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento de la red. Históricamente, SEGBA tenía una proporción de un trabajador cada 104 usuarios. Las privatizaciones redujeron el personal propio y aumentaron la tercerización. Un trabajador de Edesur consultado señaló que la empresa cuenta con aproximadamente 3.500 empleados propios y 4.500 tercerizados. La tercerización abarca tareas como el mantenimiento de redes de baja y media tensión, reparación de cables, atención de emergencias, tendido de líneas y poda.
Esta estructura genera diferencias laborales. Los empleados bajo convenio de Luz y Fuerza suelen tener salarios y estabilidad superiores, con un sueldo de ingreso en Edesur de alrededor de $1,9 millones mensuales. Los trabajadores tercerizados, a menudo encuadrados en la UOCRA, presentan salarios inferiores, pagos por producción, jornadas más extensas y menor protección laboral. Esta fragmentación, según el entrevistado, “debilita la capacidad de reclamar en común por salario, seguridad, pase a planta, dotación y condiciones de trabajo”.
La tercerización también incide en la calidad del servicio. El trabajador consultado sostiene que la presión sobre las contratistas para reducir costos y cumplir plazos resulta en “rotación de trabajadores, pérdida de conocimiento acumulado de la red, menor capacitación, falta de herramientas y predominio de reparaciones provisorias”. Un informe de Gustavo García Zanotti y Martín Schorr, “Las privatizadas en el gobierno de Milei. Tarifazos, ganancias extraordinarias y reticencia inversora”, indica que la rentabilidad de las distribuidoras no se tradujo en un aumento de las inversiones productivas. En 2023 y 2025, Edenor y Edesur invirtieron el equivalente al 14 % de sus ventas, manteniendo esta proporción pese al aumento de ganancias. El trabajador resume: “La empresa plantea hacer remiendos y no inversiones en infraestructura”.
Modelos de Gestión Energética y Propuestas
La organización del servicio eléctrico varía globalmente, incluyendo sistemas estatales, mixtos y cooperativos. En Argentina, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) es un ejemplo de empresa pública, aunque este año se firmó un decreto para transformarla en sociedad anónima. Además, en el país operan alrededor de seiscientas cooperativas eléctricas.
Otras experiencias internacionales incluyen la empresa estatal UTE (Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas) en Uruguay, que abarca generación, transmisión, distribución y comercialización. En Francia, el Estado recuperó en 2023 la totalidad del capital y los derechos de voto de Électricité de France (EDF), buscando garantizar la producción eléctrica. La experiencia de la ex-SEGBA en Argentina también ilustra un modelo de gestión estatal integrada.
Se han presentado propuestas para abordar las problemáticas del sistema. Los trabajadores del sector identifican necesidades urgentes como la renovación de cables de media y baja tensión, la repotenciación de centros de transformación, la construcción de nuevos alimentadores eléctricos, la ampliación de cuadrillas propias, un stock permanente de materiales críticos y el mantenimiento preventivo. También se plantea la planificación de inversiones basada en el historial de fallas y las necesidades sociales de cada territorio.
Desde el PTS en el Frente de Izquierda, se propone la declaración de utilidad pública de todo el sistema energético, la finalización de las concesiones privadas y la creación de una empresa única de energía que integre generación, transporte y distribución. Un proyecto de ley en la Legislatura bonaerense, presentado por Ariel Moreno, ex diputado provincial del PTS en el Frente de Izquierda y trabajador de SECCO, aborda esta perspectiva. Adicionalmente, diputados del Frente de Izquierda presentaron en el Congreso Nacional un proyecto de ley para dejar sin efecto los incrementos tarifarios de servicios públicos desde el 10 de diciembre de 2023 hasta la determinación de los costos reales, y proponen la creación de una Comisión de auditoría, balance y revisión de tarifas con participación de trabajadores y especialistas.
