Análisis de la política exterior española: Declaraciones del PP y acciones diplomáticas del Gobierno
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Madrid, España – La escena política española ha registrado una serie de eventos interconectados en el ámbito internacional esta semana. Por un lado, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, expuso sus críticas sobre la situación política de España ante un foro conservador internacional en Madrid. Simultáneamente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participó en importantes citas diplomáticas en París y Gibraltar, reflejando enfoques distintos en la proyección internacional del país.
Declaraciones de la oposición en un foro conservador internacional
El miércoles, Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, intervino ante representantes de 60 partidos conservadores de 42 países de Europa y América Latina, en un foro celebrado en Madrid. Durante su alocución, Feijóo describió que España vive bajo un “poder autocrático” y calificó a Pedro Sánchez como “un presidente autoritario” que, según sus palabras, “blanqueó e hizo negocios con dictaduras”. Estas declaraciones se produjeron en un contexto en el que el Gobierno, conformado por PSOE y Sumar, no cuenta con una mayoría parlamentaria definida y, un día antes, había visto rechazada una votación sobre el techo de gasto y la senda de déficit en el Parlamento, una situación a la que el propio PP contribuyó.
Feijóo argumentó ante sus homólogos internacionales que la situación en España podría ser equiparable a una “suerte de dictadura” que merecería una consideración crítica a nivel internacional. Sus palabras fueron:
“Si recela de los jueces, si desprecia las mayorías parlamentarias cuando no le favorecen, si sustituye el mérito y el esfuerzo por la dependencia estatal, si cuestiona la independencia de las instituciones y si teme a las urnas. Si no le aseguran el poder, no busquen más. Eso es un presidente autoritario. Lo bueno de todo esto es que ya los conocemos y nuestro compromiso, nuestro deber, es quitarles las caretas. Y por eso estamos aquí. Y para transmitirle a la gente que la democracia nunca puede estar subordinada al proyecto personal de nadie.”
A continuación, el líder popular concretó su referencia:
“Quiero aclararles que no les hablo desde la tranquilidad de quien ya no sufre estos males. Al revés, lo recibo en una España que también sufre la amenaza de una democracia debilitada, agredida desde las más altas instancias que deberían defenderla por encima de todo. Pero tampoco aquí estamos paralizados porque no estamos dispuestos a hacer nuestro un modelo que trae pobreza y frustración, por más que algunos se empeñen.”
Feijóo concluyó su intervención sin especificar medidas concretas para abordar la situación que describió. No obstante, afirmó que:
“Al populismo le venceremos. Tengan por seguro que España, más pronto que tarde, dejará atrás los tiempos en los que un gobierno elegido democráticamente en este país blanqueó e hizo negocios con dictaduras. España, más pronto que tarde, se incorporará al despertar democrático que permita reconstruir nuestras instituciones, nuestras libertades individuales y nuestras alianzas históricas. El cambio en España está más cerca.”
En el mismo foro, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también expresó su preocupación por la situación en España, comparándola con realidades políticas de otros países. Ayuso declaró:
“Gobierna un movimiento de destrucción del Estado de derecho. Tampoco se lo querían creer en su día venezolanos o cubanos. Solo hace falta que un autócrata sin escrúpulos se cuele en una democracia, que se suelen plantear desde la buena fe y la confianza en el otro. Una vez que ya ha entrado, adiós.”
Según la información, estas declaraciones se enmarcan en una crítica hacia la legitimidad de futuros procesos electorales.
Actividad diplomática del Gobierno y un Tratado con Francia
De forma paralela a las intervenciones del PP, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo una agenda internacional activa. El mismo miércoles, Sánchez presidió un acto en Gibraltar para la demolición de la verja, un evento de relevancia simbólica en las relaciones entre España y el Reino Unido. En este marco, Sánchez destacó sus buenas relaciones con el ministro principal de Gibraltar, las autoridades europeas y el Reino Unido.
Este evento siguió a la participación de Sánchez en París un día antes, donde fue uno de los invitados al desfile del 14 de julio por el presidente francés, Emmanuel Macron. Además, Sánchez encabezó la delegación española en una reunión de países aliados de Ucrania, centrada en coordinar el apoyo ante la invasión rusa.
En otro frente, las relaciones con Francia han sido objeto de debate debido a la acción del Partido Popular en el Senado. La semana pasada, el PP, utilizando su mayoría absoluta, detuvo la ratificación definitiva del Tratado de Amistad con Francia, suscrito en enero de 2023. Los populares aprobaron un requerimiento para solicitar al Tribunal Constitucional que dictamine si el artículo 2.4 del Tratado, que prevé la participación de un ministro francés en el Consejo de Ministros español (y viceversa), es conforme con la Constitución Española.
A pesar de que los ministros de Exteriores de ambos países habían alcanzado un acuerdo en abril para interpretar el artículo 2.4, estableciendo que la invitación sería “para participar en los márgenes de dicho Consejo de Ministros en una reunión por separado”, el PP expresó su desacuerdo con esta fórmula. El partido argumenta que la “cláusula interpretativa” no modifica la redacción original ni forma parte del texto del Tratado stricto sensu, lo que, a su juicio, permitiría a futuros gobiernos adoptar interpretaciones diferentes. Esta decisión del PP fue observada con atención por las autoridades francesas.
Incidentes diplomáticos y reacciones
La semana también estuvo marcada por un comentario del expresidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, en su columna en el diario El Debate. El viernes, Rajoy, al referirse al partido del Mundial de fútbol entre España y Bélgica, comentó sobre la selección francesa, afirmando que tenía “una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses”. Esta afirmación aludía a la percepción de que la mayoría de los jugadores de la selección francesa no son de origen blanco. Sin embargo, los datos indican que de los 26 jugadores de la plantilla francesa, solo tres no nacieron en el país europeo, siendo el resto nacidos en Francia y, por tanto, ciudadanos franceses. Varios ministros del gobierno francés reaccionaron a estas palabras.
En respuesta a este incidente, el presidente Sánchez presentó disculpas al primer ministro francés, Sébastien Lecornu, durante su asistencia al desfile del 14 de julio en París. Sánchez expresó:
“Estoy muy avergonzado por las palabras de nuestro expresidente.”
Este intercambio tuvo lugar horas antes de la semifinal del Mundial de fútbol, donde España venció a Francia. Posteriormente, en su columna en El Debate, Rajoy no se retractó de su comentario, sino que lo defendió, manifestando:
“Ellos no piden perdón por nada. Eso, por lo visto, siempre les toca a otros. Ustedes ya saben cómo soy y lo que pienso. De manera especial, gracias a las autoridades por la atención que me han prestado en este Mundial. La pena es que tantos esfuerzos dedicados a glosar mis virtudes les hayan distraído de otras cuestiones. Son estas las que importan a los españoles, las que están en la mente de todos, las que preocupan a la gente y debían ocupar a esas autoridades. Nada de esto son minucias. Sin embargo, les interesa más chivarse a un ministro extranjero o hacer una reverencia a un primer ministro para provocar ruido, distraer la atención, alborotar y todo para que no se hable de lo que estamos viviendo.”
Ante la situación generada, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se puso en contacto con su homólogo francés para aclarar que las declaraciones de Rajoy no representan la postura general de la ciudadanía española. La dirección del Partido Popular, por su parte, justificó el comentario del expresidente como un ejercicio de “sarcasmo”.
El Gobierno ha resaltado el papel internacional de Sánchez y su Gabinete, citando como ejemplo el protagonismo de España en el acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido que llevó a la demolición de la verja de Gibraltar. En dicho acto, el presidente español declaró:
“Hoy cae el último muro de Europa continental.”
