Aval del TJUE a la Ley de Amnistía y la Evolución del Discurso del Partido Popular
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El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) avaló el pasado jueves la ley de amnistía aprobada en España en 2024, una decisión que ha propiciado una adaptación en el discurso público del Partido Popular (PP) liderado por Alberto Núñez Feijóo. Esta resolución impacta en la aplicación de la norma a figuras relacionadas con el proceso independentista catalán de 2017, incluido el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, y se produce en un contexto de evolución en la postura del PP respecto a estos acontecimientos.
La Decisión del TJUE y el Reajuste Político
El pasado jueves, la legalidad de la ley de amnistía, promulgada en 2024 en España, fue objeto de una resolución por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. La institución comunitaria anunció su aval a la normativa, cuya aplicación plena por parte de las instancias judiciales españolas aún se encuentra en desarrollo. Tras conocer la determinación, el Partido Popular manifestó su respeto por la decisión, si bien sostuvo que esta no extingue la "responsabilidad política" atribuida al movimiento independentista.
Esta declaración del PP se enmarca en un período previo durante el cual el partido había moderado su retórica en torno al proceso independentista catalán, en anticipación a un posible pronunciamiento favorable del TJUE a la ley. Una década después de los eventos de 2017 en Cataluña, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha instado a su formación a "pasar página" de lo que su partido ha descrito como momentos de significativa tensión en relación con la integridad territorial de España.
El Tribunal Supremo de España ha mantenido reservas en la aplicación completa de la ley de amnistía. Un caso central es el que concierne al expresidente de la Generalitat en octubre de 2017, Carles Puigdemont, quien en esa fecha realizó una declaración unilateral de independencia de corta duración, suspendiéndola en el mismo acto, para posteriormente trasladarse a Bélgica. Desde entonces, ha residido en Waterloo a la espera de una resolución judicial pendiente que permitiría el regreso a España y que, en su momento, facilitó a Pedro Sánchez la obtención de los siete votos de Junts para su investidura.
La respuesta de la justicia europea configura un escenario en el que se reduce la viabilidad de futuras solicitudes del Tribunal Supremo para la extradición de Puigdemont. No obstante, corresponderá al alto tribunal español determinar los pasos a seguir respecto al expresidente tras la decisión del TJUE. La resolución también concierne a los miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) procesados por acusaciones de terrorismo, quienes, según el fallo del tribunal comunitario, podrían ser amnistiados. Con este pronunciamiento, se ha levantado un impedimento clave para la aplicación integral de la ley.
Evolución del Discurso y Estrategias del Partido Popular
Desde la aprobación de la ley de amnistía en 2023, el Partido Popular la había posicionado como un elemento central de crítica hacia el Gobierno. En septiembre de ese año, previo a su intento de investidura no exitoso, Feijóo convocó a grandes manifestaciones en oposición a la medida y atribuyó al presidente Pedro Sánchez la acción de "vender" España, una acusación reiterada en noviembre de 2023 y enero de 2024. El líder del PP había depositado esperanzas en las instituciones europeas, declarando a finales de 2023:
"Tengo fe en los tribunales y en los foros jurisdiccionales españoles y europeos."
En uno de los actos de protesta, Isabel Díaz Ayuso, figura destacada del PP, emitió una "llamada de auxilio a todas las instituciones, sobre todo las europeas". Las acusaciones dirigidas contra el presidente Sánchez fueron de significativa entidad. Se le atribuyó la categoría de "traidor" y se le señaló de establecer una "transacción" para mantener el poder, así como de materializar "un pacto entre un prófugo de la justicia y un preso de la ambición". Estas declaraciones fueron vertidas tanto por miembros de partidos políticos como desde ciertos ámbitos judiciales, en referencia a una norma cuyo objetivo declarado por el Gobierno era reducir la tensión política en Cataluña y desjudicializar la vida política en la comunidad.
Simultáneamente a la intensificación de su oposición pública a Sánchez, el Partido Popular de Feijóo mantuvo canales de comunicación con Junts. Aunque esta relación no se hizo pública hasta febrero de 2024, cuando un alto cargo del PP reconoció ante periodistas haber negociado con la formación de Puigdemont la investidura de su líder. El PP analizó la posibilidad de una amnistía, aunque la descartó en una fase inicial. Sin embargo, en el marco de las negociaciones para obtener los siete votos de Junts, el PP propuso indultos, una oferta que no fue aceptada por el expresidente catalán, ya que implicaba su comparecencia ante la justicia española, el cumplimiento de una pena de prisión y, posteriormente, la concesión del perdón.
La propuesta de Feijóo para Puigdemont seguía una trayectoria similar a la establecida por el Gobierno para otros líderes del proceso independentista que no abandonaron España y cuyas condenas fueron objeto de indultos. Esta medida gubernamental había provocado grandes manifestaciones en España, incluyendo la imagen de Colón, objeto de atención mediática. En aquel momento, tras la concesión del perdón oficial a figuras como Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart, Jordi Turull o Dolors Bassa, el Partido Popular emitió críticas significativas contra el Ejecutivo. Alberto Núñez Feijóo había manifestado:
"Humillan al poder judicial, humillan al poder ejecutivo."
Apenas dos años después, una propuesta de indulto fue formulada a Puigdemont. Adicionalmente, se conoció que el PP era consciente de la dificultad para fundamentar una condena de Puigdemont por terrorismo, lo que habría vetado cualquier opción de amnistía. Esta coexistencia de posturas públicas y aproximaciones privadas, caracterizada por críticas a los acuerdos del Gobierno con Junts y, a la vez, por negociaciones con formaciones independentistas para impulsar iniciativas propias o bloquear las del Ejecutivo, ha sido una constante en la legislatura. Un ejemplo de esta dualidad en el discurso se observa en Miguel Tellado, quien como portavoz parlamentario emitió críticas contundentes contra Míriam Nogueras de Junts, si bien un año antes había confirmado formalmente ante las cámaras la existencia de relaciones con Junts.
Durante la legislatura, Feijóo ha procurado atraer al independentismo catalán de orientación de centro-derecha, así como al PNV. Esta primavera, el líder del PP les hizo un llamamiento público para que apoyaran una moción de censura contra Sánchez, sin lograr el apoyo esperado.
Perspectiva de "Pasar Página" y Debates Internos
Las aproximaciones del PP hacia Junts han sido diversas. Esteban González Pons, uno de los que fueran principales dirigentes bajo Feijóo, declaró en 2023:
"Es un grupo parlamentario que más allá de las acciones que cuatro personas, cinco, diez, las que fueran, llevaran a cabo, representan a un partido cuya tradición y legalidad no está en duda."
La expresión "pasar página" adquirió un relieve público el 27 de junio, cuando Feijóo afirmó:
"Como la mayoría de los catalanes, nosotros también queremos pasar página."
Esta declaración se produjo durante la clausura del congreso del PP catalán que reeligió a Alejandro Fernández como líder, un evento que tuvo lugar a pesar de las reservas de la dirección nacional del partido respecto a su continuidad al frente de la organización autonómica.
El discurso de Alejandro Fernández difiere del de su líder nacional. El líder del PP catalán, respaldado por figuras como Cayetana Álvarez de Toledo y representantes de una línea ideológica conservadora dentro del partido, sostiene que el proceso independentista no solo no ha concluido, sino que permanece activo. En junio de este mismo año, Fernández argumentó que el actual proceso es percibido con mayores riesgos debido a su supuesta dirección por parte de los socialistas, con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a la cabeza.
Feijóo manifestó que la prioridad es "mirar al futuro" y que "Cataluña merece más". Estas palabras fueron ratificadas esta misma semana por el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, en una entrevista en Rac 1, quien indicó: "Estamos preocupados por la España de 2026 y no por la de 2018". Estas afirmaciones sitúan al Partido Popular en una posición alineada con la mayoría del arco parlamentario respecto a la superación de etapas políticas previas.
