Colombia reconoce soberanía sobre Altos del Golán y Sáhara Occidental en inicio de mandato
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumió la presidencia y realizó declaraciones sobre el estatus de los Altos del Golán sirios y el Sáhara Occidental, reconociéndolos como territorios de Israel y Marruecos, respectivamente. Estas acciones se producen mientras el país gestiona las consecuencias de un sismo de magnitud 7.4 que ha causado más de 130 fallecimientos y numerosos afectados en diversas regiones.
Decisiones de Política Exterior en el Inicio del Mandato Presidencial
El 7 de agosto, apenas tres días después de su investidura en Cali, el presidente Abelardo de la Espriella comunicó una serie de decisiones en materia de política exterior. El primer anuncio relevante fue el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán sirio. Este territorio ha sido objeto de atención internacional, habiendo sido ocupado por Israel en 1967 y anexado en 1981, una acción que ha sido abordada en diversas resoluciones de organismos internacionales.
Pocos días después, el gobierno colombiano extendió un reconocimiento similar a Marruecos en relación con el Sáhara Occidental. Este territorio se encuentra en una situación de descolonización pendiente, y su estatus ha sido objeto de disputas y discusiones en foros internacionales, con la participación de diferentes actores y sus respectivas perspectivas sobre la autodeterminación de su población. Las decisiones del gobierno colombiano representan un posicionamiento explícito en estos prolongados debates territoriales.
Como parte de esta reorientación diplomática, el gobierno colombiano también ha anunciado planes para trasladar su embajada en Israel a Jerusalén, siguiendo una tendencia observada en otros países. Adicionalmente, se ha manifestado la intención de iniciar un "nuevo comienzo" en las relaciones bilaterales con Rabat, la capital de Marruecos, con miras a fortalecer los lazos diplomáticos y económicos.
Posicionamiento Internacional y la Gestión de Crisis Interna
Las decisiones de política exterior se han enmarcado en un contexto nacional complejo, dado que Colombia se encuentra gestionando las repercusiones de un significativo terremoto de magnitud 7.4 grados. Este evento sísmico ha causado la muerte de más de 130 personas y ha dejado a un número considerable de ciudadanos sepultados bajo los escombros en diferentes localidades, lo que ha movilizado esfuerzos de rescate y asistencia humanitaria a nivel nacional.
La Cancillería colombiana ha fundamentado el reconocimiento sobre los Altos del Golán aludiendo a la narrativa de Tel Aviv, que plantea que Israel enfrenta "desafíos existenciales" y que el control de este territorio es "esencial para su defensa". Con esta determinación, Colombia se posiciona como el segundo país a nivel global, después de Estados Unidos, en reconocer la anexión israelí de los Altos del Golán, una medida que, según diversas resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ha sido considerada "nula y sin efecto" desde su proclamación.
En lo que respecta al Sáhara Occidental, el vicepresidente José Manuel Restrepo ha señalado que el reconocimiento a Marruecos abre oportunidades para la negociación de un tratado de libre comercio y la promoción de nuevas inversiones en el país. Por otro lado, el Frente Polisario, un actor clave en la disputa por el Sáhara Occidental, ha expresado su disconformidad con esta decisión.
El Frente Polisario denunció la decisión como “una puesta en escena de un pacto transaccional”.
Este posicionamiento se inserta en un marco de diplomacia internacional donde las perspectivas sobre la autodeterminación y la soberanía territorial son constantemente evaluadas por la comunidad global.
Transiciones en la Política Exterior y el Escenario Nacional
Las recientes orientaciones en la política exterior de Colombia representan un cambio respecto a la administración anterior. Durante el gobierno de Gustavo Petro, Colombia había adoptado una postura diferente, que incluyó la suspensión de relaciones diplomáticas con Israel en 2024, invocando como motivo una serie de eventos ocurridos en Gaza. Asimismo, la administración Petro había restablecido vínculos con la República Árabe Saharaui Democrática, revirtiendo una decisión previa que había disminuido el estatus de esas relaciones.
El actual giro diplomático ha sido interpretado por observadores como un realineamiento con las políticas de ciertas potencias y actores regionales. Las decisiones adoptadas por el presidente De la Espriella reflejan una orientación hacia un fortalecimiento de los lazos con naciones como Estados Unidos y el Reino de Marruecos, así como con Israel, marcando una distinción clara con la dirección de la política exterior colombiana inmediatamente precedente.
En el ámbito nacional, la atención se ha dividido entre las nuevas definiciones diplomáticas y la respuesta a la emergencia sísmica. En Cali, una de las ciudades más afectadas por el terremoto, el alcalde ha implementado medidas como el toque de queda y la militarización de áreas específicas. Estas acciones se justificaron oficialmente como necesarias para "evitar saqueos" y mantener el orden público en medio de la situación de calamidad. La región del Chocó también ha sido mencionada como una de las zonas impactadas por el sismo.
La combinación de una crisis humanitaria interna y una reconfiguración de la política exterior define el período inicial del mandato de Abelardo de la Espriella. La gestión de estas múltiples dimensiones simultáneamente constituye un desafío para la nueva administración.
Un informe anterior detalló las consecuencias del sismo:
Al menos 130 muertos por el terremoto en Colombia mientras ordenan toque de queda en Cali
Este reporte busca ofrecer una cobertura objetiva de los eventos, distinguiendo entre las acciones de gobierno y las reacciones de los diversos actores involucrados, y manteniendo un enfoque en los datos y los hechos verificables.
