Análisis de la Movilización del 15 de Octubre y la Posición de la CGT ante el DNU 70/23
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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El jueves 15 de octubre está prevista una movilización en el Congreso de la Nación y en las principales ciudades del país, coincidiendo con el debate en la Cámara de Diputados sobre el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23, junto con temas relacionados con la discapacidad y la situación de las familias endeudadas. La Confederación General del Trabajo (CGT), central obrera con presencia en sectores estratégicos, no ha convocado hasta el momento a un paro general activo para esta jornada.
Contexto de la Movilización y sus Demandas
La jornada del 15 de octubre se enmarca en una preparación extendida para la movilización, convocando a diversos sectores sociales. Trabajadores, estudiantes –quienes también expresarán su rechazo a los ajustes presupuestarios en las universidades–, jóvenes en situación de precarización laboral, mujeres y jubilados, tienen previsto congregarse en el Congreso y en puntos de encuentro en varias ciudades. Los organizadores de la manifestación buscan la defensa de la Ley de Tierras y el rechazo integral del DNU 70/23, normativa que ya fue objeto de un rechazo en el Senado.
Los reclamos de la jornada incluyen, además de la oposición al DNU 70/23 y la defensa de la Ley de Tierras, la defensa de la educación pública, la atención a la situación de las familias endeudadas y la emergencia en discapacidad. Desde algunos sectores se argumenta que un paro general activo serviría para unificar las demandas de estos grupos, incluyendo trabajadores, estudiantes, inquilinos y personas con discapacidad, entre otros.
El Debate sobre la Convocatoria a un Paro General Activo
En el marco de esta movilización, diversos actores han manifestado la necesidad de que la CGT, que agrupa a sindicatos con representación en áreas productivas como Camioneros, UOCRA, UPCN, Comercio, Sanidad, UOM, Bancarios, Alimentación y SMATA, convoque a un paro general activo. Esta medida, según sus promotores, permitiría generar un impacto significativo al paralizar la producción, el transporte y la circulación de bienes. Sectores críticos a la actual conducción de la CGT, como la UOM, Aceiteros, sindicatos del Transporte y algunas federaciones de la CTA, son señalados como actores que podrían impulsar una convocatoria urgente.
Los defensores de la medida sostienen que la paralización de actividades otorgaría un peso a la acción organizada de los trabajadores. Estos sectores argumentan que es una herramienta necesaria ante las acciones de actores del sistema político, incluyendo la Corte Suprema y legisladores en ambas cámaras, que buscan mantener los efectos del DNU.
Análisis sobre la Posición de la CGT
Hasta la fecha, la dirigencia de la CGT, conformada por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, no ha emitido una convocatoria a un paro general activo, aunque sí ha publicado un comunicado sobre el tema. Desde la perspectiva de la fuente, esta postura es interpretada como una voluntad de mantener un entendimiento con el Gobierno, lo que limitaría el efecto de la movilización y podría otorgar margen al Gobierno y a la oposición de orientación peronista y dialoguista para negociar soluciones parlamentarias que preserven aspectos centrales del DNU. La fuente compara esta estrategia con la adoptada en el pasado frente a una reforma laboral, que, según su análisis, no produjo los resultados esperados.
Algunos análisis plantean que la ausencia de convocatoria a un paro por parte de la CGT peronista se vincularía a la intención de no revertir la totalidad del DNU 70/23, considerado por ciertos sectores como un componente central del programa del gobierno. Estas interpretaciones sugieren que la central sindical buscaría gestionar el descontento social, al mismo tiempo que enfocaría sus esfuerzos en mantener posiciones y cargos en el contexto de la interna peronista, de cara a las próximas elecciones.
La fuente establece paralelismos entre la política de la CGT y acciones del peronismo parlamentario respecto al DNU. Se señala que el decreto, tras ser rechazado en el Senado, permaneció vigente por más de dos años sin ser tratado en Diputados por falta de firmas. Asimismo, se menciona la presentación de un proyecto por la bancada peronista en el Senado que propone eliminar la derogación de la Ley de Tierras del DNU, acción que la fuente considera como una convalidación implícita de otras secciones de la normativa.
En este contexto, sectores críticos abogan por la necesidad de que se impulse desde las bases un paro nacional activo, instando a la CGT a modificar su postura actual, la cual, según estos sectores, facilita el avance de la agenda gubernamental en materia económica y social.
