Contracción de la Industria Metalúrgica y Baja Utilización de la Capacidad Instalada en Agosto
Fuente original: La Izquierda Diario (extraído automáticamente vía RSS)
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En agosto, la industria metalúrgica registró una contracción del 6,1%, mientras que un informe del INDEC indicó un deterioro en las perspectivas de industriales y supermercadistas para el cierre del año. Este panorama se presenta en un contexto donde el sector manufacturero opera por debajo de la mitad de su capacidad instalada, según los datos de una consultora.
Desempeño del Sector Industrial en Agosto
La industria metalúrgica experimentó en agosto una contracción del 6,1%, lo que contribuye a un período de recesión en el sector manufacturero. De acuerdo con relevamientos sectoriales, las fábricas operan actualmente al 39,6% de su capacidad instalada, cifra que representa 5,2 puntos porcentuales menos que el nivel observado un año atrás. Una operación por debajo de la mitad del potencial productivo se asocia con líneas de montaje inactivas, reducciones en horas extra, suspensiones de turnos y posibles implicaciones para el mantenimiento de puestos de trabajo en el sector industrial.
Proyecciones de Demanda y Venta Minorista
El descenso en la actividad manufacturera coexiste con una retracción del mercado minorista. Las proyecciones de las grandes cadenas de supermercados y de los proveedores de la industria alimenticia indican que la demanda interna podría permanecer contenida, sin vislumbrar una reactivación en el corto o mediano plazo. La disminución continuada en los volúmenes de venta de bienes de primera necesidad sugiere que la capacidad de consumo de los hogares ejerce una limitación sobre la reactivación comercial.
Análisis del Contexto Macroeconómico
Esta discrepancia entre la producción y el consumo ha sido interpretada como una manifestación del programa económico vigente. Se argumenta que la reducción del poder adquisitivo de los salarios, considerada una variable central para la estabilidad de precios, ha influido en la capacidad de compra de los trabajadores. En un escenario de menor demanda interna y un impacto de la apertura importadora, las industrias ajustan su nivel de actividad, lo cual incide en la continuación del ciclo económico recesivo.
Se ha señalado que el esquema económico contribuye a un proceso de desindustrialización a través de la restricción del mercado interno. Mientras la política económica se orienta a la rentabilidad de los sectores primario-exportadores y financieros, el sector productivo local experimenta los efectos de los ajustes. La operación de fábricas a menos de la mitad de su capacidad y las proyecciones de ventas con déficit por parte de los supermercados ilustran las implicaciones de un modelo que implica la contracción del salario real.
En contraste con el panorama industrial, se observa que ciertos sectores como los primario-exportadores han registrado un período de ganancias, atribuidas en parte a precios de exportación elevados y a beneficios fiscales. Asimismo, los actores financieros han reportado un incremento en sus ganancias, mientras que simultáneamente se ha documentado un aumento en el endeudamiento moroso de la población. Las empresas de servicios privatizadas también han reportado ganancias significativas, en parte debido a ajustes tarifarios implementados por el Gobierno.
Declaraciones Previas
En abril, el Sr. Caputo realizó una declaración pública:
“se venían los mejores 18 meses en décadas”
